El Blog de Fran Álvarez.
Si escupes para arriba, y la saliva no te cae en la cabeza, es que ha quedado pegada en el techo”.
Fran Álvarez
Vamos a suponer a mi nombre.

Supongamos que soy un hombre, un macho, aunque también puedo ser una mujer, una fémina,  en todo caso soy un individuo que piensa, que siente, que me arrasco, que dudo y que como todos los individuos más o menos normales tengo las necesidades normales de cualquier ser humano normal.

Si fuera mujer podría llamarme por ejemplo Dolores López o Mónica Rodríguez, quizás Lucía García, pero no, rima con el apellido y no me gusta mucho, prefiero Sandra Avellaneda, creo que suena más rotundo y me da sensación de tía buena, por lo menos a mí me lo parece, aunque pensándolo bien creo que voy adoptar un nombre masculino, por ejemplo Ángel Huerta, aunque suena un poco celestial por una parte y campesino por otra, quizás, Manuel Díaz, aunque me parece demasiado básico y huele a torero, hay tantos nombres que podría escoger, por que aquí el que decide como me voy a llamar soy yo y solamente yo, que para eso soy el autor y no tengo que ceñirme a ningún guión, tampoco admito imposiciones de nadie, incluso también pienso que el nombre no es demasiado importante lo que cuentan son las ideas ¿verdad?

Creo que ya lo tengo, he decidido llamarme Pablo Arilla, pero les prohíbo que hagan rimas fáciles con mi apellido, que si zapatilla, ladilla, hebilla, maravilla, y todos los “illa” que se les ocurra.

Ahora que ya saben ustedes como me llamo, puedo empezar a contarles lo que pienso de tantas y tantas cosas que me pasan por la cabeza que serían bastante largo de detallar, así que prefiero lo vayan descubriendo poco a poco.

Posiblemente no me conozcan nunca personalmente pero bueno, eso es lo de menos, no es relevante ni importante, soy un ser humano como tantos y tantos que van y vienen, que se paran de repente y que de igual forma se ponen a correr. Un ser humano con los mismos miedos, inseguridades, frustraciones, alegrías, tristezas, decepciones y un sin fin de defectos y también virtudes, por que no decirlo, que todos ustedes.

 

Fran Álvarez

Mi cabeza y el mundo dan vueltas continuamente, pero dudo mucho que un día lleguen a encontrarse”.
Fran Álvarez
Optimizate.

Tengo frío, me río.

 

Tengo calor, busco frescor.

 

Estoy cansado.

 

Voy a la piscina, y nado.

 

Me duele la cabeza.

 

Me tomo un Zumo de Cereza.

 

No tengo dinero.

 

¡Tranquilo, es pasajero!

 

Se me cae el pelo.

 

Hago como con el mal olor, no lo huelo.

 

Estoy desempleado.

 

Peor es estar explotado.

 

El que no se consuela es por que no quiere.

 

Twitter Fran Álvarez. http://www.twitter.com/1FranAlvarez

Los hay que.

Los hay que nunca dan la cara. Siempre se esconden debajo de las faldas de un cobarde silencio. No hablan, nunca dicen nada, nunca se involucran ni toman partido. Siempre se quedan mudos. Da igual que haga frío o calor. Jamás abren la boca, ni en invierno ni en verano. Siempre sin hablar, con los labios sellados por el miedo. Nunca hacen nada por los demás, y a veces en su patética cobardía, no tienen valor ni para defenderse a sí mismos.

 

Los hay que solo hablan cuando les conviene para sus intereses personales. Buscan la palabra si tienen algo que ganar y siempre que el viento sople a su favor. Hacen como el surfista buscando la ola buena, lo demás no les importa. Juegan siempre a caballo ganador. Especulan, intrigan y siempre se comportan con la suficiente sangre fría para esperar el momento oportuno, su momento y no quedar nunca en evidencia.

 

Los hay que siempre dicen lo que piensan. Cuando hablan miran a los ojos a la persona que tienen en frente. Nunca agachan la cabeza ni se esconden. Se rebelan contra las ataduras con las que otros tratan de inmovilizarlos, no admiten imposiciones de nadie, ni se someten a una obligatoria ley del silencio, cuando algunos pretenden hacerles callar.A veces hablan más de la cuenta y se equivocan, pero siempre son libres para cometer sus propios errores, por que dicen lo que piensan, lo que sienten o lo que les viene en gana cuando lo creen conveniente.

 

“Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la deliciosa libertad de equivocarme”.

(Charles Chaplin).

 

Fran Álvarez

 

http://v3g.es/3u3

Los hay que.

Los hay que nunca dan la cara. Siempre se esconden debajo de las faldas de un cobarde silencio. No hablan, nunca dicen nada, nunca se involucran ni toman partido. Siempre se quedan mudos. Da igual que haga frío o calor. Jamás abren la boca, ni en invierno ni en verano. Siempre sin hablar, con los labios sellados por el miedo. Nunca hacen nada por los demás, y a veces en su patética cobardía, no tienen valor ni para defenderse a sí mismos.

 

Los hay que solo hablan cuando les conviene para sus intereses personales. Buscan la palabra si tienen algo que ganar y siempre que el viento sople a su favor. Hacen como el surfista buscando la ola buena, lo demás no les importa. Juegan siempre a caballo ganador. Especulan, intrigan y siempre se comportan con la suficiente sangre fría para esperar el momento oportuno, su momento y no quedar nunca en evidencia.

 

Los hay que siempre dicen lo que piensan. Cuando hablan miran a los ojos a la persona que tienen en frente. Nunca agachan la cabeza ni se esconden. Se rebelan contra las ataduras con las que otros tratan de inmovilizarlos, no admiten imposiciones de nadie, ni se someten a una obligatoria ley del silencio, cuando algunos pretenden hacerles callar.A veces hablan más de la cuenta y se equivocan, pero siempre son libres para cometer sus propios errores, por que dicen lo que piensan, lo que sienten o lo que les viene en gana cuando lo creen conveniente.

 

“Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la deliciosa libertad de equivocarme”.

(Charles Chaplin).

 

Unos nunca dan lo cara, otro solo lo hacen cuando les interesa, y otros la dan siempre.

Fran Álvarez

Blog Perdido en el planeta Tierra

A veces lo peor de uno mismo está en el interior de su cabeza y lo mejor también, formando un indisoluble matrimonio entre lo bueno y lo malo”.
Fran Álvarez  
Las cosas de Juan Palomo.

“Soy un conglomerado de contradicciones que manejo con mi lógica ilógica tratando de poner un poco de orden dentro del desorden reinante”.

¿Necesitas a alguien para que te cambie la vida o debes de hacerlo tu solito?

¿Es la vida una sucesión de puntos seguidos hasta llegar a un punto final o hay un punto y aparte y luego seguimos?

¿Todos llevan careta en la gran comedia de la vida?

¡Cuando subo parece que toca bajar!

¡Cuando marcho, hay que quedarse!

¡Si me río, toca llorar!

¡Cuando tengo calor, dicen que hace frío!

¡Salto cuando hay que agacharse!

¿Son los demás los que van mal?

¿Voy yo en la dirección equivocada?

Y si es así.

¿Realmente me importa?

“Soy una balanza, que los demás averigüen que lado pesa más”.

A veces noto que tengo la cara triste.

Otras veces me gustaría tener una cara que me permitiera pasar totalmente desapercibido por delante de las personas que me conocen (pero sin llevar careta).

Algunas veces tengo cara de mala leche.

A veces pienso que hubiera gustado tener la cara de Groucho Marx

“Soy como una chuleta, el hueso y la carne van juntos. Es inútil intentar separarlos”,

“Mi cabeza y el mundo dan vueltas  continuamente, pero dudo mucho que un día lleguen a encontrarse”.

(Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como).

 

Fran Álvarez  

Ejercicio Mental.

Igual que cuando realizamos una actividad física para mantener nuestros músculos en forma, también hemos de procurar ejercitar nuestra mente dando rienda suelta a la creatividad y a la imaginación. Simplemente se trata de eso, no se intenta profundizar demasiado en las cosas, aunque en ocasiones podamos hacerlo, ni buscarles un sentido. Algunas puede que lo tengan y otras no. Tampoco se intenta establecer debates ni discusiones. Cada cual puede pensar y decir lo que le venga en gana, eso es lo que aquí hacemos en un libre ejercicio de libertad de expresión, y eso ya es algo importante, sobre todo teniendo en cuenta que en muchas partes de este planeta en el que vivimos hay personas amordazadas de que no pueden decir lo que piensan bajo pena de acabar entre rejas, torturadas o lo que es peor, tiradas en una cuneta con un tiro en la nuca.

Así pues, seguiremos ejercitando nuestro músculo cerebral para que no se atrofie con la tranquilidad de saber que por mucho que pensemos y por muchas vueltas que le demos a la cabeza, no vamos a gastar lo que tenemos dentro. Y esto es una verdadera lastima que muchas personas no lo sepan, ya que se llevan a la tumba su cerebro intacto de no usarlo nunca. Hay grandes ejemplos de ello a lo largo de la historia de la humanidad.

 

Fran Álvarez

La imaginación es el refugio en el que te escondes cuando la realidad de la vida te asfixia, aunque la frontera de lo real y lo fantástico es una línea muy fina. Si te acostumbras a vivir ahí, sin darte cuenta puedes llegar a coquetear con la locura. ¿Y cómo lo sabes? Es fácil, en tu cabeza viajas a Marte y vuelves, el loco se queda allí.
Fran Álvarez